Dossier RAEC Nº1 - La Cumbre de la Sociedad de la Información
Recopilación de artículos sobre la Cumbre de la Sociedad de la Información.
La Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la
Información (CMSI) es una conferencia de las Naciones Unidas liderada
por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). El objetivo de
la CMSI es desarrollar un marco global para abordar los desafíos
planteados por la sociedad de la
información. Tal como fue
concebida inicialmente la CMSI ha diferido de otras conferencias de
Naciones Unidas en la medida que es un proceso en dos fases que culmina
en dos «cumbres mundiales», la primera que tuvo lugar en Ginebra, entre
el 10 y 12 de diciembre de 2003, y la segunda, que fue realizada en
Túnez, entre el 16 y 18 de noviembre de 2005. A diferencia de
conferencias anteriores de Naciones Unidas la CMSI aspiró a incorporar
un enfoque consensual de múltiples actores (que refleje los intereses
de los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil) en las
deliberaciones.
Temas tratados:
Gobernanza de Internet
Brecha
digital que separa a los países ricos y pobres en el uso de las nuevas
tecnologías de información y comunicación (TIC) [la idea es que para el
2015 la mitad de los habitantes del planeta tengan acceso a las
tecnologías de información y comunicación (TIC)].
En
Túnez no se habló de la paralizante deuda externa que agobia al mundo.
No se dijo nada del impacto del SIDA en los países de África, que ha
dejado más de dos millones de huérfanos y eliminado un millón de
maestros. No se mencionó a los casi 900 millones de analfabetos en el
mundo, cifra que no cambia desde hace más de diez años. Tampoco se
mencionó que más de 60 países no podrán cumplir el programa de
Educación Para Todos, el cual pretende escolarizar a la mitad de los
niños para antes del 2015.
La poca
seriedad o falta de conocimiento de los protagonistas del evento se vio en el
acuerdo de un plan de acción verdaderamente imposible de realizar, de
metas absurdas, dadas las circunstancias del mundo presente. El
documento pretende que cada pueblo, escuela y hospital, cuente con
computadora y redes, y que una de
cada dos personas en el mundo tenga acceso a Internet antes de los
diez próximos años.
Un elemento que sorprende y
llama la atención es el hecho de que nadie ha asumido la
responsabilidad de promover el financiamiento de los países pobres para
impulsar su acceso al desarrollo tecnológico. Nunca antes se vio que
una conferencia tan importante diera tan pocos resultados y que, por el
contrario, confirmara las tendencias negativas que afectan a los países
subdesarrollados.
Los dos puntos principales de la reunión fueron:
1-la suspensión del control sobre la asignación de direcciones2-la ayuda suficiente a los países pobres. Ninguno tuvo una solución efectiva.
El resultado obvio es que, eventualmente, se producirá una potencial monopolización e ilegal dominio sobre la administración de medidas relacionadas con el flujo de la red de redes. Un ejemplo es que Cuba debe dirigir sus comunicaciones digitales vía satélite, en vez de hacerlo a través del sistema óptico que ne América Latina con Estados Unidos y Canadá, a muy bajo costo.


